Verano de piscina en casa

Tenemos muchas ganas de verano. De viajar, de terraceo, de piscinita, de monte y muchas otras cosas que no hemos podido hacer durante estos meses de confinamiento. Pero, por muchas ganas que tengamos, nada va a cambiar el hecho de que este verano va a ser diferente y que posiblemente necesitemos volver a disfrutar de nuestra casa durante los próximos meses también. Por ello muchas personas están ya recurriendo a la idea de comprar piscina y ponerla en sus jardines, terrazas y cualquier lugar de casa que nos haga sentirnos un poquito más en vacaciones.

Si este es tu caso y te ronda la idea de poner una piscina en casa para afrontar el verano continua leyendo porque te damos algunos consejos a tener en cuenta antes y durante la compra de tu piscina.


CONSEJOS PARA PONER UNA PISCINA EN CASA


Las tres primeras cuestiones que deberemos hacernos antes de comprar una piscina son:

  • ¿Qué tipo de piscina quiero y de qué tamaño?
  • ¿Para cuándo la quiero tener lista?
  • ¿Qué presupuesto tengo para gastarme en comprar una piscina?

Estas tres pregutas son necesarias y van a determinar el tipo de piscina que necesito y la compra de piscina que vamos a llegar a cabo. Vamos a ver los tipos de piscinas que existen y, de esa forma, llegaremos a la conclusión de cuál es la piscina que mejor va a encajar con las necesidades de la casa.

En la opción más duradera y de calidad aunque no la más rápida ni la más económica están las piscinas de obra. Estas se dividen en piscinas de obra menor, si la piscina mide menos de 21m2, y de obra mayor si superan esa dimensión. Para las de obra mayor, además de la solicitud pertinente al ayuntamiento y el abono de la licencia, será necesario presentar el proyecto firmado por un arquitecto.

Estas piscinas en casas privadas suelen tener un suelo de azulejo o de acero. El precio de una piscina de obra variará según su tamaño pero suelen rondar los 15.000€ (una piscina de unos 12x4m) y unos 20 días mínimo para su construcción. Eso si, dicha inversión será probablemente solo una vez en la vida y luego solo requiera el coste del mantenimiento.

Otro opción sería comprar una piscina prefabricada. Su coste es mucho más económico, normalmente un 30% menos que la de obra, y su instalación se hace en pocos días. Por ello, puede ser una opción muy buena si quieres disfrutar de una piscina en casa rápidamente y sin gastar mucho.

Estas piscinas se crean con fibra de poliéster, acero y liner. Estas últimas, aunque algo más caras y difíciles de mantener, son las más óptimas para poner una piscina en el ático o terraza ya que su peso es menor.

Por último tendríamos las piscinas desmontables que son aquellas que puedes montar y desmontar de un verano a otro y así poder dar otro uso a ese espacio del jardín o la terraza durante el invierno. Son una opción más económica y más rápida, porque puedes instalarlas tú mismo, pero menos duraderas y estables.

Existen muchos tipos de piscinas desmontables según el material con el que están construidas. Podemos encontrar piscinas de madera, piscinas de acero o chapa, muy de tendencia en estos últimos años por su resistencia, piscinas de PVC o resina, piscinas tubulares, con estructuras de tubos de plástico, piscinas de hormigón y las más populares y económicas, las piscinas hinchables.

Comprar una piscina hinchable es la opción perfecta para pequeños jardines y terrazas y la más recomendable para los niños. Existen muchas piscinas hinchables infantiles de diferentes colores y formas que se adaptan a las edades de nuestros hijos y son una opción perfecta para que jueguen y se refresquen en verano sin necesitar mucha cantidad de agua ni espacio donde instalarla.

Una vez ya hemos decidido qué tipo de piscina vamos a comprar para casa, es hora de pensar en su mantenimiento. Una piscina requiere limpieza, depuración de agua, comprobar los niveles de ph, tratamiento desinfectante etc. Normalmente será necesario destinar unos 500€ al año en el mantenimiento de una piscina en casa.


¿Piscina de cloro o piscina de sal?


Realmente esta no es la pregunta correcta ya que el cloro siempre va a ser impreescincible en el mantenimiento de una piscina si queremos mantener el agua desinfectada y en perfectas condiciones.

La pregunta correcta sería: ¿Quiero usar cloro químico o cloro natural en mi piscina?

Las piscinas de agua salada llevan, en su sistema de filtrado, cloradores salinos y de esta forma se genera cloro a través de la electrólisis del agua salada. Por tanto, aunque empleemos la sal como desinfectante, al introducirla en el clorador, se convierte en un cloro natural gaseoso que acaba con las impurezas del agua al igual que hace el cloro químico. Las piscinas de sal, de hecho, son más fáciles de mantener y, al no tratarse de sal común, no irrita a los ojos y tampoco estropea la piel.

El cloro químico ayuda a eliminar, además, microorganismos y bacterias que puedan encontrarse en el agua incluso después del filtrado. Y estas piscinas no requieren más elementos de instalación que una simple depuradora. En las de sal, por el contrario, será necesaria una inversión inicial con la instalación del sistema de cloración salina.

Aparte de estas cuestiones más técnicas que nos pueden ayudar a la hora de comprar una piscina para nuestra casa, también es destacable la multitud de ventajas que tiene contar con ella y más este verano que, debido a la situación compleja que vivimos tras la pandemia, posiblemente no podamos hacer ese viaje que tantas ganas teníamos y debamos afrontar la temporada de verano en nuestro hogar.

Además, contar con una piscina en casa mejora las relaciones sociales y te convierte en el rey o reina del verano. Seguro que todos tus amigos y familiares estarán encantados de pasar tiempo en tu casa y la compañía, después de lo vivido, siempre es bienvenida.

Otra de las ventajas de comprar una piscina este verano es la privacidad, frente a lo que supone las piscinas comunitarias o populares, la posibilidad de hacer deporte desde casa, los ejercicios bajo el agua son muy completos y agradecidos de nuestra musculatura, y mantiene entretenidos a los más pequeños. Una piscina en casa es el mejor amigo de tus hijos durante este verano.

Un estudio de la conocida plataforma de compra y alquiler de casas Idealista, demuestra que tener una piscina en casa aumenta el valor de la misma en un 40%. Por tanto, aunque nos pueda parecer una gran inversión el comprar una piscina para la casa, si en algún momento pensamos en venderla, esa inversión será recompensada.

Además, si existe un verano en el que que la piscina puede ser nuestro mejor aliado, será este.

Que tengáis un feliz verano, con piscina o sin ella. Ondo segi!