Tu almohada adecuada

El cuello y la espalda son terrenos con los que no se debe jugar. Una lesión en una de estas partes del cuerpo puede provocar desde dolores de cabeza, parálisis en las extremidades y diferentes dolencias muy incómodas para el día a día. Existe una relación directa entre la sobrecarga muscular del cuello y la espalda con la almohada sobre la que dormimos. Pero, ¿cómo elegir y comprar la almohada más adecuada para aseguramos una posición correcta? Sigue leyendo porque te damos algunas claves que te cambiarán la vida:



En nuestra tienda de muebles en Mondragón solo trabajamos con marcas premium porque le damos mucha importancia a la salud y el bienestar de nuestros clientes. Por ello, nuestra primera recomendación a la hora de elegir la almohada que más te conviene es que sea de un fabricante de confianza. Es importante que los materiales y acabados sean de calidad para asegurar nuestro confort.

Dicho esto, veamos algunas recomendaciones más para saber cómo elegir la almohada perfecta.


Como decíamos, la función principal de la almohada es mantener una posición adecuada del cuello, la cabeza y la columna que asegure la relajación de nuestros músculos y una correcta respiración. Al igual que pasa con el colchón, la almohada perfecta no existe. Hay tantas buenas almohadas como características personales. Por lo que deberemos conocernos más nosotros mismos antes de animarnos a comprar una almohada.

Por ejemplo, para saber cuál es la anchura de almohada más recomendable deberemos medir nuestros hombros ya que esta nunca debe ser inferior al ancho de nuestra espalda. Para el resto de materiales y condiciones veremos que lo más importante será conocer la posición en la que dormimos.


LA ALTURA

Como decíamos, para elegir la almohada perfecta tendremos que saber cuál es la altura que más nos conviene. Y esto solo lo podremos decidir atendiendo a la postura en la que nos sentimos más cómodos para el descanso.
– Si duermes boca bajo lo ideal será una almohada de no más de 10cm de altura para que las cervicales estén lo más rectas posibles.
– Si te resulta más cómodo dormir boca arriba y cargar todo tu peso sobre la espalda lo mejor será que optes por almohadas de entre 12 y 13 cm de altura.
– Si duermes de lado ya podrás subir un poquito más la altura hasta unos 15cm aprox, siempre intentando mantener la cabeza y el cuello en una posición alineada al eje de la columna vertebral.


Imagen para elegir almohada según nuestra postura en la cama difundida por la OCU.

LA DUREZA

La dureza de la almohada vendrá determinada por el material del que esté compuesta. Aquí hay tantos gustos como colores pero te damos algunas recomendaciones básicas que te ayuden a tener la espalda en una posición correcta.

1. PLUMA O PLUMÓN

Este tipo de almohadas suelen moldearse mucho y la sujeción de la cabeza puede quedar baja debido a su peso por lo que solo las recomendamos para las personas que duermen boca arriba. El material suele ser de plumas de pato u oca y habrá que tener cuidado con las personas con alergia. Una ventaja de este tipo de almohada es que son bastante duraderas así que si estas pensando en comprar una almohada para una larga temporada y sueles dormir boca abajo, ¡esta es la tuya!


2. LATEX

Las almohadas de látex suponen una sujeción mayor de la cabeza por lo que son una opción muy buena para las personas que duermen de lado, boca arriba o los que se pasan toda la noche moviéndose. Su fabricación se lleva a cabo con una goma procesada y su dureza puede variar en función de la densidad de la misma. Comprar una almohada de látex será muy buena idea si lo que buscas es un producto duradero e hipo-alérgico. Te recomendamos la almohada de latex de Mash o la almohada Mirad de Pardo. Pruébalas en nuestra tienda y decide cuál te gusta más.

3. VISCOLÁSTICA

Las almohadas viscolásticas son tendencia ya que se adaptan a tu cuello y cabeza y por ello muchos profesionales las recomiendan. Cierto es que, debido a su material, tienden a conservar el calor con más facilidad y hay personas calurosas a las que les resulta incómoda esta característica. Otra desventaja es que su precio suele ser más elevado que las demás pero desde luego, si quieres una almohada que mantenga tu salud corporal, no descartes una viscolástica porque te sorprenderá. Nuestras favoritas son la almohada Adapt de Mash y la viscolástica de Sonpura. Para personas con problemas cervicales recomendamos la marca TEMPUR. Lo mejor es probarlas en nuestra tienda antes de comprarlas para ver cómo se adapta a tu espalda.


4. FIBRA

Las almohadas de fibra sintética son ideales para los que no quieran gastar mucho pero, lamentablemente, su calidad no les dará el descanso que su cuello y espalda necesitan. Son almohadas de poliester y su dureza suele ser baja por lo que solo se recomiendan para personas con poco peso o que duerman boca arriba. Su durabilidad también es baja, muy acorde a su precio habitual.

5. ESPUMA

Las almohadas de espuma suelen ser de poliuretano y se ha puesto de moda gracias a su “Memory Foam” (Efecto memoria). Esta característica hace que la almohada conserve la forma de tu cuello y cabeza aunque cambies de postura y así asegure que distribuyes el peso en las zonas que tu cuerpo necesita. Es perfecta para los que duermen de lado y no se mueven mucho.

ALMOHADAS PARA NIÑOS

Para los más peques recomendamos el modelo chiquitín de Mash por ser una almohada de fibra con tacto pluma muy blandita y cómoda para ellos. Para edades más avanzadas ya apostaríamos por la almohada Allerban, de fibra hueca siliconada y también con tacto pluma.



Esperamos que estos consejos te hayan resultado útiles y ya tengas claro qué tipo de almohada te conviene más según tu postura y características de tu descanso. Si necesitas más asesoramiento no dudes en visitarnos a nuestra tienda de muebles en Mondragon en Calle Zigarrola 1 y estaremos encantados de ayudarte a elegir la almohada perfecta para ti. Recuerda que antes de comprar una almohada siempre deberás probarla para saber si sus características se adaptan a tus necesidades corporales.

¡Te deseamos un feliz descanso!